miércoles, 25 de agosto de 2010

DIOS MIRA TU CORAZÓN

Uno de los personajes bíblicos del antiguo testamento que más admiro es al rey David aún después de siglos de su desaparición continúa siendo memorable su recuerdo; el joven pastor cuya confianza en Dios lo hace empuñar la honda y dar muerte a Goliat, el guerrero que por misericordia perdonó la vida del rey Saúl en varias ocasiones, el valeroso rey que danzó con gozo mientras devolvía el arca del pacto a Jerusalén; músico, poeta y escritor de la mayor parte del Libro de los Salmos; pero de todos, el título que llama mi atención es el atribuido por el Señor: “Un hombre conforme al corazón de Dios” 1 Samuel 13:14. 


Sabemos que David tenía debilidades como cualquiera de nosotros; cometió adulterio con Betsabé, la mujer de Urías uno de sus soldados y planificó su muerte en batalla. Al meditar en estos versículos me doy cuenta que aunque Dios conoce nuestras faltas, aún así, nos ama y acepta. Él no aprueba nuestra conducta errada, de hecho la aborrece, pero tiene la habilidad de ver nuestro corazón y puede separar sin inconveniente “quiénes somos” de lo “qué hacemos”. Aunque David pagó un alto precio por su pecado con la muerte de su primer hijo (fruto de la infidelidad con Betsabé) Dios lo continuó amando porque demostró sincero arrepentimiento. “Porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo”. Hebreos 12: 6

¿Qué cualidades vio el Señor en David para comparar su corazón con el suyo? David era un hombre en el que Dios podía confiar; a pesar de su linaje estaba muy lejos de ser soberbio, por el contrario, era humilde y agradecido, escogió al Señor como su prioridad y mantenía en sus labios constante alabanza y adoración. Antes, durante y después de la batalla tenía la mejor estrategia defensiva: la oración. En el Salmo 51 muestra profundo arrepentimiento e implora purificación para su espíritu: “Ten piedad de mí, Dios, conforme a tu misericordia ¡Lávame más y más de mi maldad y límpiame de mi pecado!” Dios nos perdona porque nos ama, pero debe haber un cambio de actitud en ti, consulta a Dios tus asuntos, proyectos, decisiones y debilidades. Cada mañana consagra a Cristo lo que tienes: tu vida, salud, cónyuge, hijos, posesiones... En palabras bíblicas: “Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas” (Proverbios 3:6) 

En mi rutina diaria siempre coloco a Dios en primer lugar; como tengo claro que Él mora dentro de mí, no pierdo la oportunidad para consultarle cualquier cosa, por ejemplo, antes de escribir este post primero hago una oración, pido dirección para que sea Él y no yo, el que toque cada vida. Hace un par de años al conducir estrellé el carro contra otro vehículo y antes de bajarme a mirar los daños, tomé unos segundos para acudir mentalmente a la presencia de Dios le pedí tomara el control de la situación, guiara mi proceder e incluso mis palabras, pero antes de que pudiera hacer o decir algo, el conductor, en lugar de saltar enardecido, me ayudó a salir de mi auto con amabilidad y después de ver que me encontraba bien siguió su camino. Sin lugar a dudas, el Espíritu Santo estaba allí y sopló paz. Siempre que mantengas un corazón ardiente, apasionado y comprometido con Dios estarás permitiendo que Él cumpla su maravilloso plan en ti.

1 comentario:

  1. QUE LINDO MENSAJE..EL SEÑOR HACE TODO CUANDO PONEMOS NUESTRAS COSAS EN SUS MANOS..DIOS TE BENDIGA...

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